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Galletas de Navidad

1 Diciembre, 2016 - Recetas

Las galletas de mantequilla que vamos a elaborar son las auténticas galletas danesas que todos hemos comido alguna vez, pero hemos optado por ponerles un poquitín menos de azúcar y mantequilla. Siguen siendo muy sabrosas pero sin llegar a ser excesivamente dulces.

Es una receta es muy sencilla, que tendréis lista en poco tiempo y con pocos ingredientes. Una solución para un desayuno o merienda de los niños, o para acompañar un café o un té. Y os animamos a que la realicéis con los niños. A ellos les encantará!… Habrá que tener más paciencia y algo más de tiempo del que emplearíamos si las hiciéramos solos, pero es muy importante encontrar esos momentos para compartir, no creéis?

NECESITAMOS

240 mantequilla, 1 huevo, 400 gr harina, 120 gr azúcar glas, canela en polvo (opcional)

ingredientes

¿EMPEZAMOS?

Aconsejamos tener siempre todos los ingredientes preparados, es decir pesados y en recipientes para que la elaboración sea rápida. En este caso la mantequilla debe estar a temperatura ambiente, así que piensa en sacarla del frigorífico antes de nada.

Cogemos un recipiente amplio dónde podamos mezclar cómodamente los ingredientes. Vertemos la mantequilla junto al azúcar y los mezclamos con las manos hasta que se integren formando una masa cremosa. Agregamos el huevo, volviendo a mezclar y finalmente añadiremos la harina y mezclaremos hasta obtener una masa homogénea.

Si queremos galletas más aromáticas, añadiremos una o dos cucharaditas rasas de canela en polvo, en función de si queremos un sabor más o menos intenso. Al final tiene que quedarnos una masa perfectamente homogénea y algo pegajosa.

Al acabar hacemos una bola con ella y la metemos en papel film. Cubrimos la bola con este papel y la estiramos con un rodillo. Cuando la tengamos bien extendida, la dejaremos reposar durante una hora en la nevera.

Pasado ese tiempo, enciende el horno y ponlo a 180ºC, con el calor tanto por arriba como por abajo. Saca la masa de la nevera y estírala un poco más con el rodillo, hasta dejarla del grosor que le daremos a las galletas. Es muy importante no hacerlas demasiado gruesas porque nos quedarán crudas por dentro, pero tampoco muy finas porque nos quedarían duras. Un grosor de 1,5cm aproximadamente sería correcto.

Retiramos el papel film de la parte superior de las galletas, y con la ayuda de unos moldes de galletas, vamos cortando la masa para obtener las formas deseadas. Dejad que los niños elijan las formas y que ellos corten la masa, explicándoles que deben aprovechar al máximo el espacio. A medida que vayamos cortando las formas, las colocamos en la bandeja del horno (es preferible colocar papel de horno en la bandeja para que no se queden pegadas). Con la masa sobrante, volvemos a hacer una bola y repetimos la operación.

Una vez el horno está caliente, introducimos la bandeja con las galletas a media altura y las horneamos durante unos 10-15 minutos, dependiendo de cada horno, ya que puede variar un poco de uno a otro. Cuando las galletas estén doradas por el centro y algo más oscuras por los bordes, están en su punto. Las sacamos y las dejamos enfriar.

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Y ya las tenemos listas para degustar! Id practicando porque en un próximo post os enseñaremos distintas maneras de decorarlas.

Esta vez si queréis, podéis cubrirlas con un poco de azúcar glas, aunque así están riquísimas.

Bon Appétit!

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